La presión y el lobby del sector lechero brasileño crece mientras avanza la investigación por dumping con informe técnico desfavorable para Uruguay y Argentina.
El Consejo Paritario Productores/Industrias de Leche del Estado de Rio Grande do Sul (Conseleite RS) envió este 12 de mayo un oficio al gobierno federal brasileño reclamando medidas emergenciales y un mayor diálogo con el sector productivo, según informó MilkPoint.
El documento fue dirigido al Ministerio de Agricultura y Ganadería, al Ministerio de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar y al Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios.
El coordinador del Conseleite RS, Kaliton Prestes, fue directo sobre el origen del problema: "queremos una política clara que nos traiga igualdad de condiciones para competir con los productores de Uruguay y Argentina".
Según el dirigente, "el Estado brasileño asiste de brazos cruzados a la reducción en el número de productores de leche y al cierre de establecimientos. Hasta ahora, ninguna de las políticas anunciadas fue efectiva para resolver este problema".
El oficio argumenta que los precios a los que ingresan los lácteos importados al mercado brasileño están por debajo del costo medio de producción nacional, "generando un fuerte desequilibrio competitivo".
El sector también denuncia condiciones desiguales frente a sus competidores del Mercosur en materia sanitaria, tributaria, ambiental y regulatoria. Prestes fue tajante sobre lo que considera la raíz del problema: "mientras no atacamos la entrada de leche importada, estudiando salvaguardas, continuaremos en crisis".
Según los números que maneja el Conseleite RS, solo entre enero y abril de 2026 ingresaron al Brasil aproximadamente 65.000 toneladas de leche en polvo y 18.200 toneladas de queso, un volumen equivalente a unos 709 millones de litros de leche. Eso representa 11 días de la producción nacional brasileña y, en el caso específico de Rio Grande do Sul, 60 días de producción del estado.
Brasil produce cerca de 35.000 millones de litros de leche por año (Uruguay produce 2.200 millones) y la actividad involucra a más de 1 millón de establecimientos rurales, con fuerte peso de la agricultura familiar.
El reclamo llega en un momento delicado para Uruguay. Brasil tiene en curso una investigación por dumping contra los lácteos uruguayos y argentinos, y ya cuenta con un informe técnico desfavorable para los intereses de ambos países. Las empresas lácteas uruguayas afectadas ya presentaron sus descargos ante las autoridades brasileñas y además se planteó una queja formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

