La producción crecería 4% en la zafra 2025/26 y el sector se encamina a una tercera zafra consecutiva con precios históricamente altos, apoyado en una fuerte demanda global, mayor productividad y expectativas favorables para el próximo ciclo.
La lechería de Nueva Zelanda se encamina a cerrar la zafra 2025/26 con una producción récord de 2.000 millones de kilos de sólidos lácteos, impulsada por un otoño excepcionalmente favorable y precios internacionales firmes.
El sector completaría así una campaña con un crecimiento de 4% interanual, tras el aumento de 3% del ciclo previo, consolidando una recuperación productiva significativa.
El contexto comercial también acompaña. Los productores neozelandeses podrían completar una tercera temporada consecutiva con precios cercanos a NZ$/kg 10 de sólidos lácteos (US$ 5,86), un nivel históricamente alto que permitirá inyectar más de NZ$ 23 mil millones en las economías regionales a través de unas 10.000 explotaciones lecheras.
La mejora productiva no responde a un mayor tamaño del rodeo, sino a ganancias de eficiencia. Con 4,6 millones de vacas, menos que hace una década, la productividad por animal aumentó alrededor de 15%, favorecida por mejores condiciones forrajeras y una extensión del período de ordeñe durante los meses de otoño.
Las perspectivas para 2026/27 siguen siendo optimistas. Analistas del mercado manejan proyecciones de entre NZ$ 9,50 y NZ$ 9,98 por kg de sólidos (US$ 5,57-5,74), respaldadas por la firme demanda internacional, la debilidad del dólar neozelandés y el uso creciente de herramientas de cobertura comercial como contratos de precio fijo de Fonterra y futuros en SGX-NZX.
En paralelo, el mercado ganadero también refleja el buen momento del sector. La menor faena de vacas —100 mil cabezas menos que la campaña pasada— responde a una fuerte demanda para reposición en nuevos tambos y a precios históricamente altos para el ganado, con valores promedio recientes de NZ$ 2.500 por vaca, e incluso picos superiores a NZ$ 3.000 (US$ 1.800).
De cara al próximo ciclo, el principal factor de atención pasa por el eventual desarrollo de El Niño, que podría elevar los costos de alimentación suplementaria, combustible y fertilizantes. Aun así, el consenso del mercado es que la lechería neozelandesa mantendrá un escenario favorable, apoyada en competitividad, productividad y una demanda internacional que sigue sólida.
Fuente: adaptado por OCLA de Farmers Weekly (Hugh Stringleman)