Desde París
La feria internacional de alimentos abrió este sábado con una concurrencia que ganó intensidad sobre el mediodía. En el sector cárnico, los operadores esperan que la actividad comercial aumente el domingo y alcance su mayor movimiento el lunes. El futuro del acceso de Brasil a Europa, los precios del ganado y las cuotas chinas estuvieron entre los temas de conversación de la primera jornada.
La primera jornada de SIAL París comenzó este sábado con una afluencia relativamente tranquila de visitantes, aunque el movimiento aumentó a partir del mediodía, especialmente en algunos pabellones, como los de lácteos por la presencia de operadores africanos.
En el sector de carne vacuna, la expectativa es que el grueso de los importadores y agentes comerciales llegue entre el domingo y el lunes, tradicionalmente el día de mayor actividad. Sin embargo, un industrial uruguayo reconoció que le sorprendió el movimiento de este sábado, ya que recibió a varios clientes desde la mañana.
El stand del Instituto Nacional de Carnes (INAC), de más de 500 metros cuadrados, registró una concurrencia aceptable, con representantes de las distintas industrias frigoríficas que atendieron a clientes durante buena parte de la jornada. El espacio está ubicado en el hall 6, que lleva el nombre de Uruguay Meats, Made in Nature, la nueva campaña promocional del INAC.

Uno de los asuntos que concentró la atención fue la suspensión del acceso de la carne brasileña a la Unión Europea por las exigencias sobre antimicrobianos. Un importador europeo consideró poco probable que Brasil pueda recuperar plenamente ese mercado antes de dos a dos años y medio. Según explicó, el retorno sería progresivo y dependería de la certificación de la trazabilidad de los animales durante todo su ciclo productivo, para garantizar que no recibieron los antimicrobianos restringidos y que no cambiaron de establecimiento.
En Europa algunos agentes consideran que hay stock por compras anticipadas que se hicieron a Brasil por lo menos hasta noviembre, pero luego de esta fecha hay bastante incertidumbre sobre cómo puede pegar de lleno ese bloqueo sobre la carne brasileña.
En los pasillos de la feria también circuló la versión de que el Reino Unido podría restringir desde febrero o marzo de 2027 las importaciones de productos cárnicos procesados de Brasil. Se trata de una información todavía sin confirmación oficial, aunque algunos operadores señalaron que esa posibilidad estaría acelerando las compras para los próximos meses.

Por otra parte, fuentes de la industria manejaron estimaciones de una posible caída de hasta 20% en la faena brasileña, en un contexto de menor disponibilidad de ganado por el cambio del ciclo ganadero. También expresaron preocupación por el aumento de los precios de la hacienda, con referencias para contratos de fines de este año y comienzos de 2027 que ya rondan los US$/kg 5,30.
China fue otro de los temas presentes en las conversaciones. Los operadores manifestaron inquietud por la posibilidad de que Brasil y Australia concentren un volumen importante de embarques hacia el mercado asiático a comienzos de 2027, cuando se habiliten las nuevas cuotas de importación. El riesgo de una acumulación de oferta en ese período plantea interrogantes sobre la evolución de los precios y la capacidad de absorción del principal comprador mundial de carne vacuna.



