El arancel adicional de 55% aplicado por China tras completarse en junio la cuota australiana de 205 mil tons está provocando una acumulación de carne en cámaras frigoríficas. Según Beef Central, al menos dos plantas —y posiblemente tres— debieron suspender jornadas de faena por falta de espacio, con especial impacto en la producción de Wagyu congelado.
Para liberar capacidad sin que la mercadería llegue a China antes de que el arancel sea levantado el 31 de diciembre, exportadores e importadores están recurriendo a “viajes largos”. Algunos contenedores salen de Brisbane rumbo a Panamá y luego regresan hacia China, extendiendo deliberadamente el trayecto a 60 días.
Otros cargamentos parten de Melbourne hacia Rotterdam antes de dirigirse al mercado chino, utilizando los buques como “cámaras frigoríficas flotantes”.
Varios exportadores de Brasil estaban utilizando la misma estrategia de “viajes largos” a China para quitar carne de cámaras y producir para China antes de que los precios subieran.
La estrategia encarece la logística y reduce la disponibilidad de contenedores refrigerados. En setiembre, Australia exportó menos de 7.800 tons de carne vacuna a China, alrededor de un tercio del volumen de un año atrás.


