
Desde Shanghái, China
Luego de las marchas y contramarchas por la eliminación de los aranceles a la carne vacuna proveniente de todos los orígenes, que beneficiaría fundamentalmente a Brasil, en la tarde de ayer en la feria del Sial en Shanghái se daba como un hecho que la administración Trump estará tomando la medida en los próximos días.
“Será cuestión de 10 días, como mucho”, opinó un trader. La inflación en Estados Unidos, debido fundamentalmente al impacto de la guerra en Medio Oriente sobre los costos de la energía se disparó a 3,8% en el año cerrado en abril. Elecciones de medio término mediante, la administración Trump pretende contribuir a bajar los precios de la carne vacuna, un alimento emblemático para los estadounidenses que alcanzó cotizaciones récord este año debido a la escasez de oferta doméstica, en especial en el caso de carne manufactura, por la caída en la faena de vacas.
Las dudas vienen por el lado del rechazo de la decisión en los ámbitos rurales, tradición bastión del partido Republicano. Sin embargo, al poner en la balanza los impactos de la eliminación de los aranceles, la administración Trump estaría priorizando bajar el precio al consumidor de la carne vacuna y compensar a los productores con alguna otra medida.
La eliminación de la tasa de 26,4% le quitará la ventaja que había logrado Argentina con la cuota adicional de 80 mil toneladas libres de arancel, emparejándola con las condiciones a las que ingresarán los demás países sudamericanos.
