Jorge López, director de Abasto Santa Clara, advirtió que los frigoríficos brasileños ajustaron fuertemente sus cotizaciones y que los importadores tienen cada vez menos margen para absorber las subas. La salida de Brasil del mercado europeo no generó la mayor disponibilidad de cortes que se esperaba. El cordero también alcanza valores elevados y podría superar los $ 400 por kilo al público.
El mercado interno de carne vacuna enfrenta un nuevo escenario de aumentos, impulsado por el encarecimiento de la carne importada desde Brasil y la firmeza de los precios internacionales. Jorge López, director de Abasto Santa Clara, señaló que los frigoríficos brasileños están trasladando incrementos de entre 15% y 20% en sus cotizaciones respecto a las referencias de una semana o diez días atrás.
En entrevista con el programa Valor Agregado de Oriental Agropecuaria, López explicó que la suba del ganado brasileño, combinada con la apreciación del real frente al dólar, provocó una aceleración de los precios. Según sus cálculos, el encarecimiento del ganado medido en dólares ronda el 8% en los últimos días, aunque los ajustes que reciben los importadores son bastante superiores.
“Los frigoríficos brasileños todos los días nos pasan precio nuevo”, comentó. El empresario reconoció que existe una fuerte preocupación entre los importadores porque resulta cada vez más difícil trasladar esos valores al mercado uruguayo sin afectar la demanda.
“No podemos absorber ni contener esta suba. Y se viene una suba de la carne”, advirtió.
López explicó que los importadores mantienen conversaciones para evaluar el escenario y que existe resistencia a aceptar las nuevas cotizaciones, dado que terminarían trasladándose al consumidor. “No queremos convalidar los precios”, expresó, porque una nueva suba de la carne provocaría un retroceso del consumo.
Brasil no liberó la carne que se esperaba
Uno de los aspectos que más sorprendió al empresario fue la reacción del mercado brasileño después de que se modificaran sus posibilidades de colocación en China y Europa.
López recordó que meses atrás se esperaba una mayor disponibilidad de carne brasileña a precios competitivos, primero por las restricciones vinculadas al mercado chino y luego por la salida de Brasil del mercado europeo. Sin embargo, ese escenario no se concretó.
“Lo de Brasil duró 15 días”, señaló sobre la breve ventana de mayor oferta que se registró. Posteriormente, la demanda de otros destinos permitió sostener las cotizaciones.
El caso más representativo es el del lomo. Ante las dificultades de Brasil para continuar colocando ese corte en Europa, los importadores uruguayos esperaban una mayor disponibilidad y precios más bajos.
“No solo no pasó eso, sino que está dificilísimo conseguir y a un 40% más de lo que lo estábamos pagando”, afirmó.
Según López, actualmente existe una marcada escasez de lomo importado en Uruguay, mientras la oferta nacional también es reducida. La situación genera incertidumbre ante la proximidad de los meses de mayor demanda.
El director de Abasto Santa Clara explicó que los frigoríficos brasileños encuentran compradores dispuestos a pagar valores elevados en distintos mercados, incluidos países árabes. Esto limita las posibilidades de Uruguay de competir por determinados cortes.
La carne nacional también volvería a subir
En el mercado interno, López indicó que la carne con hueso, incluidas las medias reses y el asado, proviene de la producción nacional. La reciente corrección del precio del ganado permitió una baja transitoria en algunos cortes, pero el movimiento comenzó a revertirse.
“Yo creo que no pasa una semana que la carne con hueso nacional también va a subir”, anticipó.
El empresario consideró que la firmeza de los precios internacionales no será un fenómeno pasajero. A su juicio, las restricciones de oferta y los tiempos que requiere la recomposición de los rodeos ganaderos mantendrán el mercado exigido durante lo que resta de 2026 y posiblemente durante 2027.
“Yo pienso que esto va a seguir un rato largo”, sostuvo, al señalar que los procesos de recuperación de existencias ganaderas no se resuelven en pocos meses.
El cordero podría superar los $ 400 por kilo
La preocupación también alcanza al mercado ovino, especialmente ante la proximidad de la zafra de consumo de fin de año.
López explicó que los proveedores de supermercados y grandes cadenas comerciales comienzan a definir sus ofertas para los próximos meses, pero encuentran dificultades para establecer valores ante el aumento sostenido del cordero.
“El cordero no ha parado de subir en todo el año”, afirmó.
Con las referencias actuales de la industria frigorífica, estimó que el precio al consumidor se ubicará por encima de $ 400 por kilo. Esto implicaría que un cordero de 12 kilos alcance un valor cercano a $ 5.000.
“Es mucha plata”, reconoció López, quien recordó que en otros años el cordero llegó a ofrecerse a precios inferiores a los del asado.
Para el empresario, tanto la carne vacuna como la ovina atraviesan un escenario de encarecimiento que plantea dificultades para el abastecimiento del mercado interno y la capacidad de compra de los consumidores.



