El Tratado de Libre Comercio firmado entre Australia y la Unión Europea generó una fuerte reacción negativa en el sector de carnes rojas australiano, que lo considera insuficiente en términos de acceso a mercado, según informó Beef Central.
En carne vacuna, el acuerdo otorga una cuota de 30.600 toneladas peso carcasa, aunque con un arranque muy limitado de 10.200 toneladas durante los primeros cinco años.
Este volumen queda muy por debajo de las 50.000 toneladas que la industria consideraba necesarias para competir en igualdad de condiciones con otros proveedores.
Además, el nuevo esquema introduce un cambio relevante para la carne grainfed: mientras que bajo la cuota 481 ingresaba sin arancel, ahora las exportaciones dentro del nuevo cupo estarán sujetas a un arancel de 7,5%.
En ovinos y caprinos, el acuerdo establece una cuota de 25.000 toneladas, comenzando en apenas 8.300 toneladas, también lejos de las 67.000 toneladas solicitadas por el sector.
A pesar de algunos ajustes arancelarios —como la eliminación del 20% dentro de la cuota Hilton, de 7.150 toneladas peso embarque—, la industria sostiene que el acuerdo mantiene restricciones estructurales y no logra corregir el carácter proteccionista del mercado europeo.
Las principales entidades del sector calificaron el resultado como “decepcionante” e incluso “inaceptable”, señalando que el acuerdo no solo limita el crecimiento de las exportaciones, sino que además consolida una desventaja frente a competidores como Nueva Zelanda, que cuenta con un acceso mucho más amplio al mercado europeo.