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Varios inversores presentaron una denuncia este viernes ante el juzgado que ya tramita el concurso de Conexión Ganadera y reclamaron un embargo genérico de US$ 1.500.000 para proteger sus derechos. El empresario asegura que cumplirá con sus obligaciones y que tenía avanzado un acuerdo privado. 

Varios acreedores presentaron ante la Justicia concursal una denuncia de insolvencia y solicitaron la declaración de concurso necesario de InverAgro S.A.S., Silveira Administraciones S.A.S., Silveira Haciendas S.R.L. y su responsable, Rodrigo Silveira Navarrete, según publicó El Observador.

El juicio ingresó en el juzgado concursal de primer turno a cargo del juez Leonardo Méndez, el mismo que tramita el concurso de Conexión Ganadera, quien ahora debe darle traslado a la empresa para que conteste, con un plazo de diez días.

Los demandantes, clientes de la empresa, sostienen que las distintas sociedades operan como un conjunto económico único que incumplió sistemáticamente la devolución de capital e intereses de múltiples contratos de inversión ganadera. Según el escrito, al que accedió El Observador, la situación financiera del grupo es crítica, con cuentas bancarias clausuradas y cheques librados sin fondos. Ante el riesgo de pérdida de activos, los inversores reclaman un embargo genérico de US$ 1.500.000.

El escrito judicial describe a Rodrigo Silveira como el centro de decisión único del grupo, con potestad para definir a qué cuentas bancarias ingresan los fondos más allá de qué sociedad firme cada contrato.

El negocio se comercializaba bajo una misma estructura ("Silveira Agronegocios" o "Bono Ganadero"), con sociedades intercambiables para la captación de fondos y domicilios, ubicación física y canales de contacto compartidos.

Los acreedores denuncian múltiples créditos de capital e intereses impagos, con moras que superan largamente los tres meses, y remarcan que el grupo no logró cancelar siquiera deudas de montos bajos, de entre US$ 2.000 y US$ 4.000. También aportaron pruebas de cheques devueltos por falta de fondos en acuerdos de pago anteriores.

El escrito cita además información del Banco Central del Uruguay: Silveira tiene sus cuentas corrientes clausuradas en el sistema bancario desde el 31 de mayo, y figura en Categoría 3 en la Central de Riesgos, lo que indica una capacidad de pago comprometida.

Los acreedores agregan que, pese a haber sido intimadas por acta notarial, las deudoras no informaron sobre el estado, la sanidad, el peso ni la localización del ganado que supuestamente garantizaba las inversiones, y tampoco entregaron los vales ni ejecutaron los fideicomisos de garantía previstos en los contratos.

La respuesta de Silveira 

Rodrigo Silveira dijo a El Observador que venía negociando con sus clientes un Acuerdo Privado de Reorganización (APR) y que les va a pagar "hasta el último peso".

Explicó que un grupo de abogados le pidió una reunión con el objetivo de “darle un broche, un cierre” al negocio y le plantearon que querían evitar que alguno de sus clientes presentara un pedido de concurso en forma aislada. “Se juntaron ayer de tarde con mi abogado (Ignacio González del estudio Algorta) y le propusieron un APR que en incluyera el 100% de la deuda a cinco o seis años. Me dijeron que así nos quedabámos todos tranquilos y no presentaba el concurso un inversor que tiene US$ 15.000”.

Silveira reveló que el perfil de sus clientes es de inversiones de US$ 15.000, US$ 20.000 o US$ 30.000, y actualmente le quedan 40 y algo de clientes. "No llegan a 50", dijo y por eso señaló que le suena disparatado que se pida un embargo genérico por US$ 1,5 millones. "Yo voy a pagar a todos hasta el último peso. Mi plan era liquidar el negocio en marzo pero si me renegocian todo a cinco años me voy a subir a ese tren", declaró Silveira a El Observador. 

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