El Encuentro de Juventudes Colonas de Salto se realizó en Paso Cementerio, Salto, con jóvenes de tres departamentos. El grupo “La Lira”, que accedió a la tierra en 2019, relató cómo funciona su emprendimiento ganadero colectivo.
El Instituto Nacional de Colonización (INC) realizó el 16 de octubre el Encuentro de Juventudes Colonas de Salto, en Paso Cementerio. La actividad reunió a jóvenes de Salto, Paysandú y Artigas, y permitió conocer la experiencia del grupo La Lira, que accedió al inmueble 883 en 2019 en el primer llamado de Tierra para Jóvenes.
Participaron el presidente del INC, Alejandro Henry; los directores Karina Henderson, Luca Manassi y Ramón Gutiérrez; el gerente general, Martín Toledo; y el gerente regional, Héctor Rodríguez d’Avila, junto a técnicos y funcionarios de la regional.
Según informó el gerente regional, el inmueble 883 tiene 946 hectáreas, divididas en dos fracciones destinadas a la ganadería y gestionadas por unidades de producción asociativa.
Tanto La Lira como el otro emprendimiento están integrados por trabajadores asalariados o productores familiares nucleados en la Sociedad de Fomento Basalto 31.
Lucía Masías, integrante de La Lira, contó que el grupo se formó por la cercanía geográfica de sus miembros, que viven y trabajan en la zona. En 2024 se constituyeron como sociedad agraria y firmaron un contrato de arrendamiento por diez años con el INC. El grupo, integrado por dos varones y dos mujeres, maneja en común el 46% del rodeo vacuno y un rodeo ovino único. Masías señaló que trabajar en colectivo es parte del desafío: “conocernos de lejos es una cosa, pero trabajar como grupo y convivir es otra”.
Al cierre, Henry se refirió a los planteos de los jóvenes y sostuvo que las necesidades expresadas coinciden con lo que el organismo busca hacer, aunque indicó que el INC debe insistir ante el resto del Estado para trabajar de forma conjunta. Reconoció que el Instituto tiene mucho por hacer, pero no puede hacerlo todo. El jerarca afirmó que el objetivo es mostrar a la sociedad que “vale la pena invertir” en el INC, a través del acceso a la tierra, las mejoras prediales y la asistencia técnica.


