
Los precios del ganado a faena, así como los de todo el complejo ganadero, incluyendo reposición y cría, mantienen una fuerte tendencia alcista que ha predominado todo el año. Las condiciones del mercado son las mismas que la semana pasada: una oferta de animales terminados a pasto muy reducida y un mercado internacional demandante.
En este contexto, los precios aumentaron en el eje de US$ 10 cents en la semana, con los novillos especiales vendiéndose a varias plantas a US$ 5,55, con negocios a US$ 5,60, y con las vacas pesadas (carcasas de más de 240 kilos) a US$ 5,25-5,30.
Sigue habiendo buena demanda por vaquillonas, tanto para el abasto como para los corrales de engorde, con precios que oscilan en US$ 5,35 el kilo. Desde que empezó el año, tan solo seis semanas atrás, la suba en el precio del novillo es de US$ 50 cents.
Las entradas siguen cortas, a menos de una semana en todas las plantas que participan del mercado del ganado terminado a pasto.
Ni la ventana de producción para la cuota 481 ni la seca en la mitad sur del país han cambiado la tendencia de los precios. La ventana de cuota 481, momento en el que muchas plantas se distraen con ganado terminado en corrales propios o con negocios cerrados con anticipación, no impidió que se mantenga la disparada de las cotizaciones.
Las malas condiciones forrajeras, que suelen determinar una mayor disposición vendedora para aliviar los campos, tampoco tuvo impacto. “Es que no hay oferta, se hacen muy pocas operaciones”, resumió un operador.
Mercado firme y en alza para el ovino
El mercado de la carne ovina mantiene las mismas características que las del vacuno. La oferta es mínima y la industria muestra interés comprador, por lo que los precios van ajustando al alza.
La planilla de precios de consignatarios marcó referencias del orden de los US$ 5,70 el kilo para las carcasas de cordero y US$ 4,70 para las ovejas. Hay plantas que ofrecen premios de hasta 10 cents por encima de los valores de esa planilla.
