Agromotora Flores continúa aumentando el volumen de ganado encerrado a medida que crece su área agrícola y ganadera, aunque por ahora no prevé ampliar la infraestructura. Nicolás Martínez destacó que el negocio sigue cerrando pese al encarecimiento de la reposición y la mayor presión sobre los márgenes.
Agromotora Flores (AMF) continúa aumentando gradualmente el volumen de ganado que termina a corral, acompañando el crecimiento de su área agrícola y ganadera. Sin embargo, el Ing. Agr. Nicolás Martínez, director de la empresa, señaló que por el momento no está prevista una ampliación de la infraestructura, dado que todavía cuentan con capacidad ociosa para absorber ese crecimiento.
Martínez explicó que el corral está completamente integrado al sistema productivo de AMF, que realiza la recría e invernada y además produce buena parte de los alimentos utilizados en la terminación como el maíz o la cebada.
“El número del corral cierra y estructuralmente cierra muy bien en el esquema nuestro”, afirmó.
De todos modos, reconoció que la ecuación comenzó a ajustarse respecto al año pasado, cuando el negocio se benefició de una reposición comprada a valores sensiblemente inferiores.
El maíz húmedo, una pieza clave
Para Martínez, el crecimiento sostenido del área de maíz en Uruguay también contribuye a darle sustento a la terminación intensiva. Destacó particularmente la utilización de maíz de grano húmedo, que permite integrar directamente la producción agrícola con el corral y evitar costos adicionales de acondicionamiento y comercialización.
“A veces el mejor negocio por lejos para el maíz es llevarlo a un corral”, señaló.
En ese esquema, consideró que existe una ventaja tanto para quien produce el cereal como para quien engorda el ganado. “Es buen negocio para el que produce el maíz y muy buen negocio para el corral”, sostuvo. A su juicio, ni el encarecimiento de la reposición ni una eventual suba de los granos modificarán estructuralmente el papel que adquirió este sistema de terminación: “El corral hoy tiene su lugar y es protagonista del negocio”.
Martínez reconoció que los márgenes pueden ajustarse si el valor de la reposición continúa aumentando y el precio del ganado gordo no acompaña.
“Cuanto mayor sea el valor de la reposición, mayor es el descalce si no acompaña el precio del gordo; obviamente que en algún lado eso ajusta”, explicó.
En el caso particular de AMF, aseguró que la ecuación todavía es favorable: “El número va bien y estamos muy conformes con el negocio”.

