De acuerdo con datos del SENASA, los animales encerrados en feedlots alcanzaron al 1º de julio 2,17 millones de cabezas, 120.000 más (6%) que un año atrás y en el nivel más alto desde que se empezó a contabilizar, en 2008.
El incremento no corresponde a mayores ingresos de animales, que en conjunto cayeron 22% interanual, sino a una mayor permanencia, concordante con el cambio de las categorías contabilizadas: mientras cayeron las de terneros y terneras (51 y 52%, respectivamente), aumentaron un 65% tanto novillitos como vaquillonas, 48% novillos y 19% vacas.
Estos números, junto con la menor faena, parecen hablar del inicio de un proceso de retención de existencias, luego de varios años de liquidación.


