Las últimas lluvias del invierno no alcanzaron para revertir el déficit hídrico en el centro-oeste de la región, y el trigo, el maíz y hasta la soja que se siembra en octubre ya sienten las consecuencias, según la Bolsa de Comercio de Rosario.
Según el informe semanal de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), 70% de la región núcleo argentina comienza la primavera entre condiciones de escasez hídrica y sequía.
En el trimestre junio-agosto, solo el sureste alcanzó los valores medios de lluvia, mientras el resto del área quedó por debajo de los registros históricos.
Ramallo tuvo el máximo, con 160 milímetros, y fue la única estación que llegó a la media, mientras que Noetinger y Pozo del Molle apenas acumularon 12 milímetros. El pronóstico anticipa lluvias aisladas entre el domingo y este lunes, pero la mayor disponibilidad de agua llegaría recién en octubre.
"Una mayor disponibilidad de agua llegaría durante octubre, cuando finalmente los efectos del importante calentamiento del Pacífico Ecuatorial Central comiencen a ejercer su influencia potenciadora de las precipitaciones", dijo el consultor Elorriaga.
Trigo, con el período crítico a la vuelta de la esquina
El trigo perdió condición en la última semana. Los lotes en estado excelente retrocedieron 7 puntos porcentuales y engrosaron el grupo de los que están en condición buena, que ya alcanza a 30% del área, mientras que los regulares se mantienen en unas 160 mil hectáreas.
Según los técnicos consultados, hay lotes castigados que ya muestran pérdida de rendimiento y otros con buena tecnología que aún sostienen la expectativa de buenos rindes. En el sur de Santa Fe, a la sequía se suman las heladas, que dañaron el área foliar del cultivo en la zona de San Gregorio.
La situación se vuelve más sensible porque el cultivo entra en la etapa de definición del rendimiento. Cerca de 20% del área ya tiene la hoja bandera expandida y otro 1% está en espiga embuchada, por lo que cualquier estrés hídrico impactará cada vez más sobre el número y el peso de los granos. Todavía hay margen para sostener el potencial, advirtió el informe, pero las lluvias de los próximos días serán cada vez más importantes.
Maíz frenado en el oeste y una soja con dudas sobre la semilla
La siembra de maíz avanzó 15 puntos porcentuales en la semana y alcanzó 55% del área intencionada, cinco puntos por debajo de los 60% de igual fecha del año pasado. En el oeste, la falta de humedad en la cama de siembra frena las sembradoras.
En Corral de Bustos y alrededores resta sembrar cerca de 60% del área, y aunque hay margen para esperar lluvias hasta alrededor del 20 de octubre, se busca no demorar demasiado para evitar que el período crítico caiga hacia fines de diciembre o comienzos de enero. En el este, con mejores condiciones hídricas, las labores continúan y en Bigand la siembra está prácticamente terminada.
La soja de primera se sembrará hacia el 15 o 20 de octubre, pero los análisis de semilla ya muestran resultados dispares. En Bigand, los poderes germinativos de semillas tratadas con curasemillas se ubican entre 80% y 94%, y en Corral de Bustos rondan 85%, cuando en años favorables suelen superar 95%. En Carlos Pellegrini y María Susana, en cambio, los primeros resultados son buenos.

