
Bernardo Tisnés, de Nufarm Uruguay, asegura que aun sembrando hasta el 20 de junio la ecuación rendimiento-precio sigue siendo la más conveniente del invierno, con valores en torno a los US$ 590 por tonelada.
Para quienes aún no terminaron de sembrar, carinata aparece como la mejor alternativa disponible. Así lo entiende Bernardo Tisnés, técnico comercial de Nufarm Uruguay, quien se aventura a extender el período de siembra del cultivo hasta el 15 o 20 de junio.
“Aun teniendo en cuenta un logro de rendimiento inferior a lo que podrías lograr habiéndolo sembrado en fecha, tenés una ecuación de rendimiento por precio que sigue siendo la mejor del invierno”, afirmó en diálogo con Informe Tardáguila.
El precio es uno de los factores que sostiene esa ecuación. Con valores en torno a los 590 dólares la tonelada y que en los últimos días no bajaron de 575, carinata ofrece un ingreso que compensa el menor rendimiento asociado a las siembras tardías.
Tisnés señaló que es posible lograr rendimientos superiores a los 1.800 kilos, “que es lo que te permite llegar a márgenes brutos más que aceptables, incluso sería el mejor del invierno”.
Otro argumento a favor de carinata en fechas tardías es su mayor tolerancia a las condiciones de cosecha en primaveras lluviosas. “En las gramíneas tenemos el problema de la calidad y en la canola el problema de la decencia. Carinata no lo tiene”, explicó Tisnés. Eso lo convierte en el cultivo menos afectado de los cuatro ante una primavera complicada, lo que da al productor mayor tranquilidad para programar la cosecha sin urgencias.
El técnico precisó que existe un híbrido de carinata que permite sembrar hasta esa fecha extendida, lo que amplía la ventana de decisión para productores que aún tienen superficie disponible. La combinación de precio, tolerancia climática y flexibilidad de siembra posiciona al cultivo como una alternativa concreta frente a canola y gramíneas en esta instancia de la campaña.
El contexto general de la siembra acompaña. Mayo fue, según Tisnés, “un mes espectacular, como al menos hace dos o tres años que no teníamos”, con condiciones que permitieron avanzar a buen ritmo tanto en la cosecha de verano como en la implantación de cultivos de invierno. Varias empresas ya tienen sembrada toda su área invernal, lo que marca el tono positivo con el que arranca la temporada.

